Una noche cachonda en Vegas se convierte en un encuentro coqueto con límites. Comentarios de ángel y diablo, una Ouija bien habladora, y un hombre llamado Miguel que sí sabe leer. Divertido, queer, tierno y muy pro-consentimiento.
Dos desconocidos se cruzan bajo neón rojo, hablan sucio, se mueven lento y luego arden detrás de una puerta cerrada. Un slow burn queer en Vegas que por fin revienta.
Un poema que es una confesión de neón, donde un rey soft-masc se rinde por elección propia, el consentimiento como fetiche, la paciencia como calor, y Vegas como testigo.
Soft-masc, dominante en la vida, gabro elige someterse con un solo hombre paciente. Consentimiento, control y un slow burn rojo neón que corona al amante correcto.