Te detecto en cuanto rozas el paño.
Ese aliento a Red Bull con cigarro, icónico.
Esa sudadera de la suerte que no ve jabón desde Obama, inspiradora.
Ese tic en tu ojo izquierdo cada vez que pierdes, toda una subtrama digna de Netflix.
Veo las mentiras que te cuentas.
Veo el pánico que escondes detrás de tus chistes flojos y sarcasmo barato.
Veo cómo tus ojos me suplican que te haga sentir importante por cinco malditos minutos.
Hora de comprar fichas. Desdoblas billetes arrugados como envolturas de chicle, pides verdes, y yo ya veo mi futuro: una muerte lenta por níqueles. Pones tu efectivo sobre el paño y dices “por favor”, y pienso, este humano entiende de teatro, con él sí se puede trabajar.

Y los demás…
- El tío borracho que se vuelve profeta después de tres manos ganadas y un Fireball.
- El terapeuta aficionado que suelta sus traumas entre caladas como si fuera su sesión privada de terapia.
- El tipo que solo se comunica con suspiros hasta que pierde, y entonces encuentra un lenguaje que apuñala.
- La pareja con camisetas a juego que olvida que está en público.
- La mujer callada que juega como si resolviera un asesinato.
- El vato con el audífono Bluetooth que se pone a discutir con Dios a media mano.
- El que no puede verme a los ojos porque perder frente a un desconocido lo hace sentirse desnudo.
- El que coquetea como si estuviera audicionando para el papel principal de Brokeback Mountain y me dice “bro” cada vez, como si fuera un reto.
- El que gana en grande y se esfuma sin decir palabra, como un fantasma que solo venía por cierre emocional.

¿Lo que realmente pensamos?
Somos calculadoras humanas.
Somos terapeutas.
Somos porteros de la suerte, acomodadores del caos, santos del deadpan.
Sonreímos porque lo necesitas, y porque es nuestra armadura.
Le vamos a tu victoria más de lo que imaginas.
Te resentimos más de lo que crees.
Nos encanta cuando ganas y siempre que podamos te vamos a echar la mano… a menos que seas culero. Si eres un culero, sonreímos con cortesía y hacemos de nuestra misión personal aniquilarte.
Estamos aquí, noche tras noche, viendo a desconocidos intentar arreglar sus vidas con cartas, dados y giros de rueda.
No juzgamos.
Solo… repartimos.
Pon de tu parte. No seas culero y acuérdate de dejar propina. 💵
🍒🎰🧃🌈🫦🎲🫦🌈🧃🎰🍒
Si te reíste, aprendiste o sentiste que gabro te atacó personalmente, ya sabes qué hacer.💅
👇

