Trece adivinanzas queer de casino en Las Vegas, escritas por un dealer de verdad, sobre la compulsión, la ventaja de la casa, el autocontrol y cada fantasma de neón en el piso.
A seguridad del turno de cementerio le da intoxicación alimentaria, así que termino manejando Objetos Perdidos como si fuera mi propio show de detective queer, cazando las chingaderas perdidas de la gente, y también sus sentimientos.
Un candelabro cae, un dealer despierta en el Halloween del 77, y la mafia de Vegas lo atrapa en un bucle temporal. Terror, humor negro y neón en repetición.
¿Cómo es en realidad trabajar dentro de la bóveda de un casino? gabro suelta la verdad sudada y sarcástica desde el cristal de la jaula, con millones en las piernas y estrés en el alma.
Un hombre en Las Vegas intenta canjear a un bebé en la mesa... hasta que llega el giro inesperado. Esta historia real y absurda te va a hacer gritar de risa.
Los mantras caóticos que me susurro para sobrevivir detrás de la mesa. El mundo interno (y desquiciado) de un dealer de casino: real, chistoso y demasiado identificable.
Una partida de baccarat high-limit, una diva con su perrito de bolso y la gran pregunta: ¿se puede vetar a un perro en un casino? Baby Lucky lo cambió todo.
La verdad cruda, real y sin filtros de gabro desde detrás de la mesa: lo que realmente piensan los crupieres mientras sonríen y te reparten el destino.